El horror

Inmóvil, aterrado en silencio calla. Envuelto por un invisible muro de fuego quisiera girtar y enmudece. Terrores ancestrales le cosen los labios mientras su cuerpo tiembla en soledad, aquella que le aleja de sus seres queridos. Por más que se sienten a su lado el vacío se ha hecho con su voluntad.

Revive estos fatales momentos, experimentados hace tiempo,¿cuánto tiempo? tanto… Tanto dá pues vuelven a ser amos de su frágil mente.

No hay nadie, se repite, no hay nada allá afuera que temer. Y aún así está catatónico, temblando por cada segundo que pasa. Ruega a su fuero interno por salir del laberinto de procesos neuroquímicos que distorsionan su realidad.

Su psique alterada desearía tener alas, escapar de la macabra visión que rodea sus paredes, todas ellas, sean sensibles o no.

Siente odio, tanto odio, rencoroso y nauseabundo. Por sí mismo, incapaz de luchar contra algo inexistente. Es la soledad del corredor de fondo consciente de que el destino, aún habiéndolo alcanzado préviamente, es cada vez más difícil de lograr.

Ansía recobrar su capacidad de raciocinio, el poder discernir lo real de lo irreal. Mientras, vacía su angustia en la tinta que ahora escribe, deseando que algo claro haya podido reflejar.

El reflojo en el espejo no es el suyo, es incómodo. Como una versión preliminar a sí mismo. El boceto maldito de Dios.

Luego quedan los años que lo han ido debilitando y, maldice el paso del tiempo  ¿qué será de sí cuando llegue la vejez?

El horror, el horror…Decía Kurtz con razón.

El horror…

ESPAÑA | Una reforma penal con inspiración Nazi, increible pero cierto!

Originalmente publicado en > NOTICIAS SIN CENSURA <:

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El Gobierno pretende criminalizar a los enfermos mentales: “Entrarán en prisión aunque no cometan delitos”

El anteproyecto de ley para la reforma del Código Penal posibilitará que personas con enfermedades mentales puedan ir a la cárcel no en función de los delitos cometidos sino por su condición de “peligrosidad”

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Sufrir una enfermedad mental no significa ser un delincuente peligroso. Así lo afirma José María Sánchez Monge, presidente de la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES). “El tratamiento que se da en el nuevo Código Penal a las personas que sufren un trastorno mental grave es inapropiado por que no tiene ningún rigor científico y no se acomoda a las necesidades que tienen estas personas, no tiene nada que ver con ellos”, asegura.

Desde hace semanas, FEAFES lleva batallando para que el Gobierno modifique esta reforma introducida en el anteproyecto de ley del…

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Deseos de muerte

Cuando el aire suena a llanto y cualquier intento de ayuda es menospreciado, vuelven los deseos de muerte. Aquella que aseguraría la paz, para sí, para todos. Acechan atentos en las sombras, y a plena luz, susurrando su demente oferta a lo largo y ancho de su masa encefálica, ajada y cansada como si de un viejo lobo que ya ha dado todo se tratara. Y lucha con todas sus fuerzas, aquellas que tuvo, las pocas que quedan y las que restan en las esquirlas de aquello que anteriormente fue su alma. Maldice su existencia y cada poro que lo recubre, pues qué sentido tiene mantener vivo su cuerpo cuando es tan solo un objeto animado, incapaz de ofrecer el consuelo y reposo que debería suponer. Pero es cobarde ante la tentativa, y ante cada una de las opciones que le invaden sin cesar desearía disponer del valor de una pistola, fría y limpia tras ser accionado el percutor. Le invade la niebla, esa maldita niebla, que trae consigo el desespero, la confusión queda paralizado, eternamente inmóvil, como la estatua de piedra ante el jardín botánico. Un simple observador, vacío y desgastado, tal como el polvo que recubre todos los rincones de su otrora, ahora inhabitada, mansión interior. Allá donde jugaban sus musas, los deseos valientes, la irreverente vida que antaño recorría sus venas. Ahora son autopistas que hierven por un desolado sol , cubierto por un inmenso manto de tristeza que se arremolina como si fueran nubes, las cuales, sabe bien, van cargadas de tormenta. Intenta gritar, pero su voz ya no es suya pertenece al silencio, vive bajo el yugo de la impotencia que se adueñó de todo cuanto fue.

Repasa su vida.¿Vida? No. Él nunca ha vivido, tal vez disfrutó, en ciertos momentos, de la mascarada de un baile, que lentamente le movía en intervalos, haciéndole creer que todo iba bien. Pero el ritmo cada vez era mas y mas frenético y llegó un instante el cual sus pies ya no pudieron seguir el compás.

Y mira a izquierda y derecha, tratando de saltar atrás, viendo el abismo pero este es tan enorme que lo engulle otra vez mas. No hay nadie a su alrededor, ya no queda nadie, y percibe la violencia de su ultrajado interior. No quedan palabras, no quedan deseos, tan solo el vacío y el cañon de una pistola como único sueño.

Evolución como única opción.

Artur Más no es un gran estadista como Francesc Macià. Necesitaría tres vidas(como mínimo), para alcanzar el compromiso de Lluís Companys, y evidéntemente, muy a pesar suyo, jamás alcanzará las cotas de admiración que tuvo, por pleno derecho, Josep Tarradellas. Todas estas afirmaciones, presentadas como carta de intenciones, podrán sonarles a más de un@ como un ataque directo al mal llamado “proceso soberanista” de Catalunya. Más aún si aceptamos que han sido escritas en lengua castellana. Pero no. El único motivo por el cual ejercito este ensayo en la lengua de Cervantes, es debido a la facilidad que supone difundir estas íntimas perspectivas en un lenguaje que se lee y habla no solo en España, sinó al otro lado del charco.

Bien. Comentaba que el President Más no pasará a la historia como uno de nuestros grandes valuartes en cuanto a principios, pero tal vez sí consiga hacerlo al ser relacionado con uno de los grandes pasos, que nosotros catalanes daremos de cara a la escena, no solo en la historia de la península ibérica, sinó en el escenario internacional: la celebración de una consulta popular, ideada, promovida, defendida y validada únicamente por el conjunto de la ciudadanía catalana.

Se han dicho, se dicen y dirán miles y miles de barbaridades acerca de nuestro deseo y empeño en ejercer nuestro derecho inalienable a dar nuestra opinión individual, acerca de nuestro futuro. Ahora…¿Es acaso cierto que todos nosotros, catalanes, estemos poniendo en jaque el estado de derecho español, atacando a todos y cada uno de los españoles de otras comunidades autonómicas? No, nuestra única intención es poder llevar a cabo una consulta(la cual, repito, no ha sido ideada por ningún partido político de ninguna índole sinó por el conjunto de ciudadan@s, cosa aparte es el uso oportunista que estén aprovechando los diversos partidos políticos actuales al respecto) sin carácter jurídico o legal.

Entonces…¿A qué se debe toda la actual debacle que se está ejerciendo ante los ciudadanos, sean de la comunidad que sean, a propósito de dicha inocente consulta? Temo que el único objetivo es enfrentar a la ciudadanía un@s contra otr@s, aduciendo una Carta Magna caduca, obsoleta y no votada por la gran mayoría de la población actual. Y ese es el auténtico temor del actual gobierno central: ¡Cuidado que nos jugamos las comodidades y privilegios que disfrutamos el conjunto de integrantes del senado y La Moncloa! Por no hablar del trato, también de privilegio, que disfrutan buena parte de altos cargos del ejército español, por no hablar de la Casa Real.

Sigamos. En escasos dos meses cumpliré treinta y siete años, nací y crecí en Barcelona. Mi madre nació en Terrassa y durante más de treinta años fué profesora con plaza en propiedad de la Universitat de Barcelona. Ella no pudo aprender el catalán durante su infancia, estaba prohibido al haber sido ilegalizada la lengua por el dictador Francisco Franco. Pero…¡Oh sorpresa! Jamás, jamás tuvo ningún tipo de problema por dar las clases en lengua castellana. Ni amenazas, ni multas, ni desprecio de ningún tipo. Todo lo contrario, su alumnado siempre la tuvo en gran estima. Y en cuanto a mí, siempre disfruté del modelo de inmersión lingüística, con el privilegio de aprender no una, ni dos lenguas a la perfección, sinó tres. Castellano, catalán e inglés. Algo que en edad ya adulta me ayudó en mi desarrollo tanto profesional como personal. Antes de finalizar este punto quisiera recalcar, para disipar cualquier tipo de duda, que gracias al modelo de inmersión lingüística, miles de chic@s de familias inmigrantes, tanto de otras comunidades, como de otros paises, consiguieron, y consiguen actualmente, una integración sin lugar a dudas ya que todos y cada uno de ellos consiguen comunicarse a través de la lengua catalana sin tener que sufrir el aislamiento debido a una lengua no foránea.

Luego, múltiples medios de comunicación están vendiendo una imágen errónea de los catalanes. Como si de grandes monstruos con fauces enormes fuéramos, comiéramos a los niños vivos o peor todavía, obligáramos desde la más tierna infancia a odiar todas las demás comunidades autonómicas y a sus integrantes. Lo siento por todos ustedes, pero no es así. Pero sí defendemos nuestra cultura e identidad cada vez que escuchamos barbarismos desde Madrid al uso de “españolizar a los niños catalanes”. Discúlpennos pero en Catalunya no necesitamos que nadie nos españolice. Básicamente porque ya somos españoles, al formar parte de su estado, y sincéramente tal discurso recuerda mucho al que por suerte murió tras el fallecimiento del dictador.

Y serán much@s los que ahora me preguntarán…¿Entonces qué quereis? Simple y llano: ejercer nuestro derecho a expresión popular tal y como está permitido por la ley, al menos hasta ahora. Seamos realistas, yo personálmente dudo mucho que aquell@s quienes como quien escribe estas líneas, deseáramos un país propio, veamos en el futuro inmediato la consagración de dicho objetivo pero, a mi entender, el reto actual es mucho más ambicioso. No se trata únicamente de que los catalanes ejerzamos nuestro derecho pacífico, plural y constitucional de expresar qué pensamos. El futuro 9-N nos jugamos mucho más. Se trata de probar a nivel estatal, español, que cualquier ciudadano de cualquier autonomía puede y debe reclamar su derecho a decidir qué quiere para el futuro, tanto de su comunidad, como de su país así como de sí mismo.

De eso trata la evolución señoras y señores. El futuro está basado en los retos, en el inconformismo con el estado actual, en los deseos de mejora para con nuestros congéneres e individuálmente. Sería bueno y necesario que los habitantes de las demás comunidades autónomas comprendieran nuestro deseo, para así sumarse al mismo. Vivimos conforme unas leyes ideadas y establecidas de un siglo ya pasado, así como de unos derechos suscritos en una constitución ajena al siglo en el que estamos.

Este es nuestro descontento y deberían comprenderlo porque al fín y al cabo nos afecta a tod@s. Debemos evolucionar, es nuestro derecho y nuestra obligación. Ante todo porque sufriendo la actual crisis económica,político y social en la que nos encontramos, la única alternativa posible para una ciudadanía ultrajada y vejada se encuentra en la confrontación, pacífica, al actual establishment que se respalda en la comodidad de unas leyes y Carta Magna hechas a su medida.

Concluyo, así, invitando a tod@s a mirar al futuro sin miedo ni prejuicios, a levantar la voz y decir:¡Sí, es cierto! Y pensar de acuerdo al interés común, no solo actual sino viendo la pintura completa, en el futuro. Súmense a nuestra lucha por la evolución, porque amig@s, a largo plazo esa va a ser nuestra única opción.

Orgullo patrio (el desvarío español)

Habla el hombre blanco, observando desde la atalaya el conjunto de tripas y sangre que se arremolinan a lo largo de las verjas fronterizas. Apura una fuerte calada al cigarro puro y observa despreocupádamente los anillos que se desprenden léntamente, desvaneciéndose en el firmamento mientras saborea con dulzura su copazo de coñac. Siente la confortabilidad de su trono y piensa en su inmensa fortuna de haber sido parido a este, su, lado del mundo.

Su vida se conforma a través del sufrimiento ajeno, haciendo caso omiso a todo tipo de responsabilidades. Y cuando escucha los ácidos comentarios de los abanderados de la igualdad sus tripas se revuelven deseando vomitar. Pertenece a su patria, su gran patria, aquella que conformó la armada invencible y aquella, que hoy por hoy, él piensa con absoluto convencimiento está siendo menospreciada por los defensores de negros, moros y otra gente de mal vivir

¡Ardua tarea la suya, al tener que transigir mordiéndose los labios ante tantas falacias y despropósitos! ¿Acaso se han vuelto todos locos? ¿Cómo es posible que la juventud no valore la meritoria labor que él, y otros tantos cohetáneos ejercieron, al glorificar el portento de su raza evitando la entrada en su tierra de seres sucios e intoxicados? Nada han entendido, piensa sin cesar, han desvirtuado (no, mejor dicho: han defecado) los orgullosos colores de su bandera. Aquella que se tuvo que edificar tomando militármente otros territorios, sin duda adquiridos debido a la superioridad de su raza. Y desea gritar enérgicamente: ¡escoria,desagradecidos, deberíais besar cada uno de los centímetros de este estandarte! ¡Malograis y desvirtuais siglos y siglos de tradición católica, apostólica y romana! ¿Es que no sentís vergüenza?

Habla el hombre blanco. Putero, borracho, machista, egocéntrico, maltratador y asesino.

¡Muera el hombre blanco y que perdure simplemente el individuo! He dicho.

Tic,tac,tic,toc.

Tic, tac, tic, toc,

al ronrón del astro sol,

tic,tac,tic,toc,

un ajado corazón.

Su vida diluida en el mar,

se bate ante el vigor del rompeolas,

y piensa…

en un microsegundo de paz.

Y él…

le brinda una copa de amor,

rellena de todas sus fuerzas y…

y reza porque no pare el reloj…

Tic, tac, tic, toc,

al ronrón del astro sol,

tic, tac, tic, toc,

dos mitades de un amor…

Tic, tac, tic, toc,

donde no existe el dolor…

Tic, tac, tic, toc,

este ajado corazón.

Memorias que se van más allá,

al cobijo del inmenso firmamento,

y él lucha…

porque no se pierdan en el ancho mar…

Tic,tac,tic,toc,

al ronrón del astro sol,

tic,tac,tic,toc,

el martirio del reloj.

Tic, tac, tic, toc,

sufre el dulce ruiseñor,

tic,tac,tic, toc,

al marcharse un corazón.

El triunfo de un genocida.

La aprobación a fecha de hoy del anteproyecto de la nueva ley del aborto, ha supuesto el triunfo de un genocida con nombre y apellidos: Alberto Ruiz Gallardón. Agrupaciones anti abortistas, con el beneplácito de la Conferencia Episcopal Española, muestran su alegría sin tapujos ante una reforma que supone un retroceso de más de treinta años en cuanto a derechos y libertades de la mujer, que tanto costó alcanzar tras cuarenta años de dictadura. Aunque no debería sorprendernos ya que el actual ejecutivo parece empecinado en deshacer todo un sistema de derechos, que ha supuesto el mayor avance que ha visto este país tras años de silencio, miedo e imposiciones a la fuerza. Con escollos, por supuesto, ya que el sistema territorial sigue siendo una asignatura pendiente blindado como si de un cristal de bohemia se tratara en un marco constitucional ya obsoleto. Claro que, cualquier malpensado podría afirmar, que éste tipo de actuaciones restrictivas, a saber: privatización de la sanidad pública, dejadez consentida al apoyo de la escuela pública multi-lingüística y aconfesional, ó el ferviente deseo de “reformar” (abolir si es posible) la actual ley de huelga, digo que podría afirmar que su objetivo es acelerar desmesuradamente la aprobación de cuantas medidas restrictivas, tanto si las respalda el marco legal o no, antes de abandonar sus culazos bien asentados en el poder utilizando la táctica del miedo y el desprecio a los ciudadanos, quienes al fin y al cabo somos quienes les damos de comer.

Pero el caso de nuestro genocida es asombroso. Sí, parece haberse auto erigido él mismo como el Cid Campeador en los intereses de las mujeres, valiéndose únicamente con un discurso “en defensa de los intereses de la mujer y la familia”. ¿Pero…que intereses, qué familia, la suya? No, seguramente su mujer no tendrá problemas si en un momento dado quisiera abortar, aparte de las vueltas que pueda dar a su rosario. Usted no puede hablar en nombre de las mujeres, simplemente porque usted es hombre y desconoce por completo el calvario que puede suponer, por ejemplo, para una menor de edad tener que escoger entre su futuro o un feto. Eso es un genocidio, quizás no según su definición a nivel lingüístico, pero sí a nivel emocional y social. Claro que no quisiera pensar que tiene usted prisa, al igual que sus compañeros de partido, por aplicar tantas medidas anticonstitucionales y, en este caso denunciada por la mismísima O.N.U, lo antes posible para contentar a sus votantes ultra-conservadores para así conseguir sus votos ya que el actual presidente ha perdido incluso su apoyo.

En fín, hoy sí podemos recordar y aplicar aquel viejo dicho popular, ¡anda qué curioso les va como anillo al dedo!, a Dios rogando y con el mazo dando. Sobretodo con el mazo. Mazazos son los que vivimos actualmente y por desgracia nos costará otra transición de más de veinte años para recuperar todas aquellas libertades que creímos, pobres de nosotros, haber alcanzado por fín.