Evolución como única opción.

Artur Más no es un gran estadista como Francesc Macià. Necesitaría tres vidas(como mínimo), para alcanzar el compromiso de Lluís Companys, y evidéntemente, muy a pesar suyo, jamás alcanzará las cotas de admiración que tuvo, por pleno derecho, Josep Tarradellas. Todas estas afirmaciones, presentadas como carta de intenciones, podrán sonarles a más de un@ como un ataque directo al mal llamado “proceso soberanista” de Catalunya. Más aún si aceptamos que han sido escritas en lengua castellana. Pero no. El único motivo por el cual ejercito este ensayo en la lengua de Cervantes, es debido a la facilidad que supone difundir estas íntimas perspectivas en un lenguaje que se lee y habla no solo en España, sinó al otro lado del charco.

Bien. Comentaba que el President Más no pasará a la historia como uno de nuestros grandes valuartes en cuanto a principios, pero tal vez sí consiga hacerlo al ser relacionado con uno de los grandes pasos, que nosotros catalanes daremos de cara a la escena, no solo en la historia de la península ibérica, sinó en el escenario internacional: la celebración de una consulta popular, ideada, promovida, defendida y validada únicamente por el conjunto de la ciudadanía catalana.

Se han dicho, se dicen y dirán miles y miles de barbaridades acerca de nuestro deseo y empeño en ejercer nuestro derecho inalienable a dar nuestra opinión individual, acerca de nuestro futuro. Ahora…¿Es acaso cierto que todos nosotros, catalanes, estemos poniendo en jaque el estado de derecho español, atacando a todos y cada uno de los españoles de otras comunidades autonómicas? No, nuestra única intención es poder llevar a cabo una consulta(la cual, repito, no ha sido ideada por ningún partido político de ninguna índole sinó por el conjunto de ciudadan@s, cosa aparte es el uso oportunista que estén aprovechando los diversos partidos políticos actuales al respecto) sin carácter jurídico o legal.

Entonces…¿A qué se debe toda la actual debacle que se está ejerciendo ante los ciudadanos, sean de la comunidad que sean, a propósito de dicha inocente consulta? Temo que el único objetivo es enfrentar a la ciudadanía un@s contra otr@s, aduciendo una Carta Magna caduca, obsoleta y no votada por la gran mayoría de la población actual. Y ese es el auténtico temor del actual gobierno central: ¡Cuidado que nos jugamos las comodidades y privilegios que disfrutamos el conjunto de integrantes del senado y La Moncloa! Por no hablar del trato, también de privilegio, que disfrutan buena parte de altos cargos del ejército español, por no hablar de la Casa Real.

Sigamos. En escasos dos meses cumpliré treinta y siete años, nací y crecí en Barcelona. Mi madre nació en Terrassa y durante más de treinta años fué profesora con plaza en propiedad de la Universitat de Barcelona. Ella no pudo aprender el catalán durante su infancia, estaba prohibido al haber sido ilegalizada la lengua por el dictador Francisco Franco. Pero…¡Oh sorpresa! Jamás, jamás tuvo ningún tipo de problema por dar las clases en lengua castellana. Ni amenazas, ni multas, ni desprecio de ningún tipo. Todo lo contrario, su alumnado siempre la tuvo en gran estima. Y en cuanto a mí, siempre disfruté del modelo de inmersión lingüística, con el privilegio de aprender no una, ni dos lenguas a la perfección, sinó tres. Castellano, catalán e inglés. Algo que en edad ya adulta me ayudó en mi desarrollo tanto profesional como personal. Antes de finalizar este punto quisiera recalcar, para disipar cualquier tipo de duda, que gracias al modelo de inmersión lingüística, miles de chic@s de familias inmigrantes, tanto de otras comunidades, como de otros paises, consiguieron, y consiguen actualmente, una integración sin lugar a dudas ya que todos y cada uno de ellos consiguen comunicarse a través de la lengua catalana sin tener que sufrir el aislamiento debido a una lengua no foránea.

Luego, múltiples medios de comunicación están vendiendo una imágen errónea de los catalanes. Como si de grandes monstruos con fauces enormes fuéramos, comiéramos a los niños vivos o peor todavía, obligáramos desde la más tierna infancia a odiar todas las demás comunidades autonómicas y a sus integrantes. Lo siento por todos ustedes, pero no es así. Pero sí defendemos nuestra cultura e identidad cada vez que escuchamos barbarismos desde Madrid al uso de “españolizar a los niños catalanes”. Discúlpennos pero en Catalunya no necesitamos que nadie nos españolice. Básicamente porque ya somos españoles, al formar parte de su estado, y sincéramente tal discurso recuerda mucho al que por suerte murió tras el fallecimiento del dictador.

Y serán much@s los que ahora me preguntarán…¿Entonces qué quereis? Simple y llano: ejercer nuestro derecho a expresión popular tal y como está permitido por la ley, al menos hasta ahora. Seamos realistas, yo personálmente dudo mucho que aquell@s quienes como quien escribe estas líneas, deseáramos un país propio, veamos en el futuro inmediato la consagración de dicho objetivo pero, a mi entender, el reto actual es mucho más ambicioso. No se trata únicamente de que los catalanes ejerzamos nuestro derecho pacífico, plural y constitucional de expresar qué pensamos. El futuro 9-N nos jugamos mucho más. Se trata de probar a nivel estatal, español, que cualquier ciudadano de cualquier autonomía puede y debe reclamar su derecho a decidir qué quiere para el futuro, tanto de su comunidad, como de su país así como de sí mismo.

De eso trata la evolución señoras y señores. El futuro está basado en los retos, en el inconformismo con el estado actual, en los deseos de mejora para con nuestros congéneres e individuálmente. Sería bueno y necesario que los habitantes de las demás comunidades autónomas comprendieran nuestro deseo, para así sumarse al mismo. Vivimos conforme unas leyes ideadas y establecidas de un siglo ya pasado, así como de unos derechos suscritos en una constitución ajena al siglo en el que estamos.

Este es nuestro descontento y deberían comprenderlo porque al fín y al cabo nos afecta a tod@s. Debemos evolucionar, es nuestro derecho y nuestra obligación. Ante todo porque sufriendo la actual crisis económica,político y social en la que nos encontramos, la única alternativa posible para una ciudadanía ultrajada y vejada se encuentra en la confrontación, pacífica, al actual establishment que se respalda en la comodidad de unas leyes y Carta Magna hechas a su medida.

Concluyo, así, invitando a tod@s a mirar al futuro sin miedo ni prejuicios, a levantar la voz y decir:¡Sí, es cierto! Y pensar de acuerdo al interés común, no solo actual sino viendo la pintura completa, en el futuro. Súmense a nuestra lucha por la evolución, porque amig@s, a largo plazo esa va a ser nuestra única opción.

Orgullo patrio (el desvarío español)

Habla el hombre blanco, observando desde la atalaya el conjunto de tripas y sangre que se arremolinan a lo largo de las verjas fronterizas. Apura una fuerte calada al cigarro puro y observa despreocupádamente los anillos que se desprenden léntamente, desvaneciéndose en el firmamento mientras saborea con dulzura su copazo de coñac. Siente la confortabilidad de su trono y piensa en su inmensa fortuna de haber sido parido a este, su, lado del mundo.

Su vida se conforma a través del sufrimiento ajeno, haciendo caso omiso a todo tipo de responsabilidades. Y cuando escucha los ácidos comentarios de los abanderados de la igualdad sus tripas se revuelven deseando vomitar. Pertenece a su patria, su gran patria, aquella que conformó la armada invencible y aquella, que hoy por hoy, él piensa con absoluto convencimiento está siendo menospreciada por los defensores de negros, moros y otra gente de mal vivir

¡Ardua tarea la suya, al tener que transigir mordiéndose los labios ante tantas falacias y despropósitos! ¿Acaso se han vuelto todos locos? ¿Cómo es posible que la juventud no valore la meritoria labor que él, y otros tantos cohetáneos ejercieron, al glorificar el portento de su raza evitando la entrada en su tierra de seres sucios e intoxicados? Nada han entendido, piensa sin cesar, han desvirtuado (no, mejor dicho: han defecado) los orgullosos colores de su bandera. Aquella que se tuvo que edificar tomando militármente otros territorios, sin duda adquiridos debido a la superioridad de su raza. Y desea gritar enérgicamente: ¡escoria,desagradecidos, deberíais besar cada uno de los centímetros de este estandarte! ¡Malograis y desvirtuais siglos y siglos de tradición católica, apostólica y romana! ¿Es que no sentís vergüenza?

Habla el hombre blanco. Putero, borracho, machista, egocéntrico, maltratador y asesino.

¡Muera el hombre blanco y que perdure simplemente el individuo! He dicho.

Tic,tac,tic,toc.

Tic, tac, tic, toc,

al ronrón del astro sol,

tic,tac,tic,toc,

un ajado corazón.

Su vida diluida en el mar,

se bate ante el vigor del rompeolas,

y piensa…

en un microsegundo de paz.

Y él…

le brinda una copa de amor,

rellena de todas sus fuerzas y…

y reza porque no pare el reloj…

Tic, tac, tic, toc,

al ronrón del astro sol,

tic, tac, tic, toc,

dos mitades de un amor…

Tic, tac, tic, toc,

donde no existe el dolor…

Tic, tac, tic, toc,

este ajado corazón.

Memorias que se van más allá,

al cobijo del inmenso firmamento,

y él lucha…

porque no se pierdan en el ancho mar…

Tic,tac,tic,toc,

al ronrón del astro sol,

tic,tac,tic,toc,

el martirio del reloj.

Tic, tac, tic, toc,

sufre el dulce ruiseñor,

tic,tac,tic, toc,

al marcharse un corazón.

El triunfo de un genocida.

La aprobación a fecha de hoy del anteproyecto de la nueva ley del aborto, ha supuesto el triunfo de un genocida con nombre y apellidos: Alberto Ruiz Gallardón. Agrupaciones anti abortistas, con el beneplácito de la Conferencia Episcopal Española, muestran su alegría sin tapujos ante una reforma que supone un retroceso de más de treinta años en cuanto a derechos y libertades de la mujer, que tanto costó alcanzar tras cuarenta años de dictadura. Aunque no debería sorprendernos ya que el actual ejecutivo parece empecinado en deshacer todo un sistema de derechos, que ha supuesto el mayor avance que ha visto este país tras años de silencio, miedo e imposiciones a la fuerza. Con escollos, por supuesto, ya que el sistema territorial sigue siendo una asignatura pendiente blindado como si de un cristal de bohemia se tratara en un marco constitucional ya obsoleto. Claro que, cualquier malpensado podría afirmar, que éste tipo de actuaciones restrictivas, a saber: privatización de la sanidad pública, dejadez consentida al apoyo de la escuela pública multi-lingüística y aconfesional, ó el ferviente deseo de “reformar” (abolir si es posible) la actual ley de huelga, digo que podría afirmar que su objetivo es acelerar desmesuradamente la aprobación de cuantas medidas restrictivas, tanto si las respalda el marco legal o no, antes de abandonar sus culazos bien asentados en el poder utilizando la táctica del miedo y el desprecio a los ciudadanos, quienes al fin y al cabo somos quienes les damos de comer.

Pero el caso de nuestro genocida es asombroso. Sí, parece haberse auto erigido él mismo como el Cid Campeador en los intereses de las mujeres, valiéndose únicamente con un discurso “en defensa de los intereses de la mujer y la familia”. ¿Pero…que intereses, qué familia, la suya? No, seguramente su mujer no tendrá problemas si en un momento dado quisiera abortar, aparte de las vueltas que pueda dar a su rosario. Usted no puede hablar en nombre de las mujeres, simplemente porque usted es hombre y desconoce por completo el calvario que puede suponer, por ejemplo, para una menor de edad tener que escoger entre su futuro o un feto. Eso es un genocidio, quizás no según su definición a nivel lingüístico, pero sí a nivel emocional y social. Claro que no quisiera pensar que tiene usted prisa, al igual que sus compañeros de partido, por aplicar tantas medidas anticonstitucionales y, en este caso denunciada por la mismísima O.N.U, lo antes posible para contentar a sus votantes ultra-conservadores para así conseguir sus votos ya que el actual presidente ha perdido incluso su apoyo.

En fín, hoy sí podemos recordar y aplicar aquel viejo dicho popular, ¡anda qué curioso les va como anillo al dedo!, a Dios rogando y con el mazo dando. Sobretodo con el mazo. Mazazos son los que vivimos actualmente y por desgracia nos costará otra transición de más de veinte años para recuperar todas aquellas libertades que creímos, pobres de nosotros, haber alcanzado por fín.

La calle es nuestra

Recibo con estupor otro derechazo en toda la boca, con una gran diferencia respecto a los funestos aplicados préviamente. Este se han propuesto que sea el “knockout” por antonomasia. Encumbrado en el título de “Ley de Seguridad Ciudadana” entreveo el deseo más retrógrado, a la par que deseado desde hace tiempo, de la derecha española: restituir la represión ante cualquier tipo de manifestación libre y popular al conjunto de la ciudadanía. Hace 50 años unas “Cortes democráticas” regidas por un caudillo disfrutaban de blindaje absoluto, gracias a la ayuda de “Cuerpos de Seguridad del Estado”, los cuales montados en sus caballos disolvían cualquier intento de propesta porra va, porra viene, causando un terror inimaginable. Calculo que Marianico (que no tiene nada de corto, pero sí muchos hillillos de plastilina corriendo por sus venas) debe haber recibido gran asesoramiento ante la debacle recien terminada en los madriles y, probablemente tras recibir un telefonazo en el cual Jochemari le ha puesto contra la pared advirtiéndole que no está dispuesto a que su señora, doña pieles, vuelva a ser abucheada por la plebe. Ante tal tesitura supermario, supongo, debe haber creado un gabinete de crisis para evitar próximas collejas pero, consciente de cuán cerca nos siguen desde Europa y tras la sentencia dictaminada hace poco por Estrasburgo, él su equipo se han devanado los sesos para implantar, perdón restituir, esta vez sin caballos pero sí por decretazo en minoría la ilegalidad de cualquier tipo de manifestación pública y libre por parte de los ciudadanos. He olvidado matizar algo, teneis razón, hace 50 años no sólo se lanzaban los perros al galope, sino que por ley era ilegal no únicamente cualquier tipo de manifestación pública. También lo era cualquier reunión de más de 2 personas en lugares públicos o privados, cualquier tipo de muestra de afecto entre dos personas que pudiese “alterar el correcto comportamiento público”, cualquier manifestación de libre expresion por sexo, raza o religión…Aunque…¡Un momento! ¿Acaso no lo decía Shakespeare? Algo podrido huele en…Sí, en este caso en este país.

Soy consciente que habrá más de un@ que estará a favor de la aprobación de estas medidas represivas, los hay, quienes hablan desde su posición acomodada, dándolas por válidas ante el “descaro” de millones de pensionistas, médicos, maestros, profesores, limpiadores, mineros, trabajadores de fábricas, preferentistas y ¡cómo no! esa “calaña infumable”, según ellos claro, denominados nacionalistas vascos, gallegos, catalanes, aragoneses, valencianos, etc… Toda esa gente la cual en conjunto llegamos a sumar, por una razón u otra, el 99’9% de la población. Banqueros, políticos, y demás cuervos se escandalizan ante la “amenaza popular”, o sea nosotros el pueblo, que somos quienes les dan de comer, cada vez que hacemos lo único que nos permite dignificarnos como ciudadanos: protestar.

Así que, amigos y amigas, cierro estas humildes lineas instigandoos a la desautorización, a la rebelión clara y sin fisuras. Manifestaros, una y otra vez. Vosotros jóvenes que no teneis ni un duro para afrontar la usura de los locales de fiesta: haced botellón. Tú, mujer, a quien quieren privarte del derecho sobre tu cuerpo, protesta. Profesores,alumnos,maestros,médicos,ni un paso atrás. Y tú, como yo, pensionista, defiende tus derechos sin miedo y con la voz bien alta, pues no existe peor nacionalismo que aquel rancio que añora restituir su imperio hecho a medida. He dicho.

Tu reflejo

Tanto tiempo pasó navegando entre sombras,

que ahora el viejo embarcadero no reconoce quien fue.

Saltos mortales, cuerpos, promesas y cien mil horas,

destrozaron por completo las dos alas de Gabriel.

Dulce es la visión que aparece entre visillos,

el sacro cuerpo masculino que te convirtió en mujer,

pero aquello forma parte del pasado,

y en los fugaces pasillos de tu memoria

restan cobres atardeceres, risas momentáneas…

y tu deseo más profundo por alcanzar las nubes…tras renacer.

Dejo a tus pies este milagroso espejo,

para que por fin alcances la luz,

con tu reflejo de magníficas vidas pasadas

vislumbrarás el divino porvenir,

sin odios, rencores, angustias o miedos

probarás, mujer, las delicias de ser amada,

allá donde el loto desvirga su capullo en su máxima plenitud.

Ser “cool” o ser auténtico

  Vivimos en el siglo de la tecnología, eso es un hecho innegable que además avisa por continuar su desarrollo hasta cotas inimaginables. Todos, en diferente mesura dependiendo de cada una de nuestras necesidades, hemos integrado el uso de las redes sociales en nuestras vidas. Algunos para aprovechar la abrumadora facilidad para disponer de datos privados que son facilitados en las distintas publicaciones, raza, sexo, edad, preferencias y gustos de todo tipo compartidos sin rubor alguno utilizados luego por múltiples corporaciones de marketing financiero, en muchos casos sin necesidad de requerir previamente la aprobación del usuario base. Tratamos por tanto de un sistema de captación de clientes ya puesto en marcha y con una eficacia superior a cualquier otro efectuado hasta hace poco, recordemos el estrepitoso fracaso que supuso la compra-venta de datos a fuentes bancarias o financieras por parte de agencias de marketing y publicidad en los gloriosos años del tele marketing en España. La mediana y gran empresa aprendió de este error para dirigir su mirada hacia el entramado “virtual” tan extendido hoy en dia, espacio el cual no dispone actualmente de dispositivos legislativos suficientes para garantizar la privacidad del usuario final. Pero este es un tema demasiado complejo y controvertido para ser tratado en breves líneas. El leit-motiv de esta publicación es otro, más acorde con mis intereses humanistas. Hablamos de la creciente perdida de comunicación humana. Me explico. Que la actual Red 2.0 es un dispositivo ágil y eficaz para la publicación y expansión de prensa independiente, nuevos escritores y pensadores es algo tácito y sano. Ya que a mi entender abre un abanico inmenso tanto a creadores como a consumidores para la crítica mas mordaz de cuanto sucede a nuestro alrededor. Si bien en la Grecia Clásica encontrábamos el teatro como mecanismo de oxigenación democrático hoy recurrimos a las fuentes informáticas. El problema a mi modo de ver es el sobreuso que efectúan las generaciones más jóvenes de estos canales de comunicación. A saber, cualquier tipo de suceso cotidiano debe ser reportado de inmediato en un “muro” de Facebook o “tuiteado”. Cuando el usuario está más pendiente de escribir una cronología de su día a día,  desde que se levanta hasta que se acuesta en estas redes, no es que obvie por completo su privacidad, que lo hace, sino que antepone su imagen “pública” ante millones de extraños cibernéticos a su propio desarrollo interior. Hablamos muchas veces de la actual “generación perdida” debido a la crisis económico-social, cuando deberíamos preguntarnos cuál va a ser el tipo de comunicación humana en un futuro no tan lejano. Puede parecer una majadería, pero el hecho de que hoy por hoy los niños crezcan con una habilidad superior en el manejo, no tan solo de dispositivos informáticos sino de teléfonos de última generación, me asusta. Me asusta el hecho de que prefieran esta comunicación individualista al contacto humano, que estén mas pendientes del qué sucede en una pantalla de cristal líquido a todo aquello qué les envuelve. Estamos permitiendo que toda una generación se esté entregando a la superficialidad, mientras sufrimos una de las mayores crisis identitarias que la historia ha conocido. Y no me refiero tan solo a nivel local, sino mundial. Es momento de ir contra corriente, de no dejarnos embelesar por la inmediatez electrónica, pues sin lugar a duda ésta es otra forma de control. Tal vez lo que acabo de exponer no sea demasiado “cool”, pero puedo irme a dormir cada día con la conciencia tranquila al saber que prefiero exponer lo mínimo acerca de mi mismo, y quedar con un amigo para charlar durante horas. Eso es ser humano, y por desgracia hoy por hoy, es ser “auténtico”.