Malos tiempos para la lírica

El otro día disfrutaba como un crío re visionando una de las mejores obras maestras del cine contemporáneo, Tiempos Modernos de Charles Chaplin, por quien reconozco abiertamente siento profunda admiración. Parece irónico pero cuando Chaplin dirigió esta auténtica perla visual, con una increíble crítica social no distaba mucho de la situación en la cual nos encontramos actualmente. Con una clara diferencia, por aquel entonces las convulsas situaciones político económicas que atacaban no tan solo Europa sino Estados Unidos también, iban acompañadas de un espíritu de conciencia global en cuanto a búsqueda de resoluciones, que ayudaran a emerger por fin cambios demográficos en todos los canales existentes. Curioso pero importante a la vez es el hecho que Chaplin no fuera tan reconocido por su obra, a lo largo de su vida, para ser vanagloriado en el ocaso de esta y elevado al olimpo tras su muerte.

¿A que viene todo esto? Muy fácil. Es de sobras conocido que los artistas desgranamos entregando lo mejor de nosotros mismos, durante nuestras etapas mas crudas, duras o difíciles, como mejor deseen calificarlo o nombrarlo el gran publico. Y a excepción de ciertos afortunados que hayan dispuesto de un solvente a padrinaje, o recursos económicos suficientes para expresarse en los mass media los demás luchamos arduamente, atravesando océanos de indiferencia popular ante nuestro trabajo. Siempre existe un reducido grupo de personas que aplaude y nos anima a continuar, como es lógico pero por desgracia son los menos.

Esto es un hecho triste pero innegable, el cual no confiere únicamente a los escritores, no. Músicos, directores de cine, actores, pintores, fotógrafos…Somos muchos, es cierto, pero si siendo conocedores que con el paso de los años aprendemos a caer una y otra vez, en el desamparo de interés por parte de los medios, la situación se torna catastrófica cuando el terrible fantasma de una crisis económica global toma posición. El motivo cae por su propio peso, las personas son inteligentes pero la masa…Se deja llevar.

Y es entonces cuando mas significado toma la descripción que Chaplin hace en Tiempos Modernos, la cual debería restrenarse actualmente para un profundo análisis individual a nivel colectivo. Por aquel entonces la caja tonta no existía por lo que su nivel de influencia masiva era inexistente. Hoy por hoy se antepone cualquier estúpido programa sensacionalista, revestido de trabajo de investigación o peor aun, cualquier supuesta tertulia política la cual no tiene otro fin, sino exacerbar los niveles de crispación popular eso sí, bien controlado para que la gente no arranque sus ojos del televisor ante la creatividad, la protesta, el genio, la rebeldía y el mensaje de tantos y tantos artistas los cuales no solo desean ser oídos, más todavía, que la sociedad levante la voz comulgando en un único clamor.

Es por todo esto y muy a pesar mío por lo cual concluyo que actualmente para los artistas son…Malos tiempos para la lírica.

Anuncios

4 comentarios en “Malos tiempos para la lírica”

    1. Menudo lujazo recibir el visto bueno de un pedazo de músico como tú, es todo un honor. Mil gracias monstruo! 🙂 En cuanto al libro…Quien ha dicho que no estoy escribiendo uno ya? jejeje Un abrazo enorme! 🙂

      Me gusta

    1. Me alegra muchísimo que te haya gustado tanto. Cierto es que cada trabajo nuevo, es un auténtico desafío. Siempre tratando de superar el listón alcanzado previamente. Es un lujazo tener seguidor@s tan buen@s, y creyentes en mis obras. Un besazo y abrazo enoooooorme guapísima.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s