Libertad de credo y opinión: Tres rombos, punto cero.

Esta crónica a la cual doy comienzo es triste y desgarradora a la vez. Triste debido a la vergüenza ajena que me produce escribirla, y desgarradora al remontarme irremediablemente a una etapa sucia y despreciable en nuestra historia más reciente. Una vez hechas las aclaraciones oportunas comienzo.

Ayer me sorprendí para mal, al leer en el periódico la noticia de como Javier Krahe se enfrenta a una querella desproporcionada, por la emisión de una sátira religiosa a lo largo de una entrevista emitida ocho años atrás, de la cual ni siquiera él fue partícipe ya que se trata de unas imágenes sin sonido alguno, emitidas al fondo de un escenario habilitado para tal entrevista, imperceptible al ojo humano. Imperceptible para todos aquellos que no se dedican a ir buscando “rojerío y ateísmo”, tal y como se mencionaba con desprecio años atrás a aquellas personas que tal vez, por no asegurarlo al mil por cien, no hacían otra cosa sino burlarse de cualquier exceso sin sentido.

Y por lo poco que conozco acerca de Krahe, no me cabe la más mínima duda de que esta parodia encubierta en proceso judicial, no tiene otro fín sino rescatar ideas y sentimientos ya caducos en la sociedad actual en la cual vivimos. Pues mal les pese a unos pocos, que se creen todavía hablar ya no tan solo por muchos sino por todos, el yugo al cual fuimos expuestos por la tiranía de un dictador que pisó y magulló lo mejor de nuestro pueblo, no consiguió anular nuestro gran sentido humorístico y lo mejor de cada uno de nosotros en momento alguno.

Seguimos arrastrando muy a pesar nuestro, esta vez sí hablo por todos, de un minúsculo eco de fascismo e intolerancia que trata de levantar la cabeza de tanto en cuanto, avergonzándonos al recordar la lacra de una gran cruz que todos tuvimos que soportar, no solo a nivel interno sino viéndola erigida en un monumento que aun hoy preside elevándose hasta el cielo, albergando miles de cientos de cadáveres sepultados en honor al dictador.

Y recuerdo aquel viejo refrán: “Cree el ladrón que todos son de su condición.” ¡Cuanta razón! Pues no existe mayor absurdo que el abanderado por los fundamentalistas, tanto da que abracen la guerra santa en nombre de Alá a través de una yihad, como si se trata de una guerra contra los infieles en nombre de Diós a partir de acusaciones inquisitivas.

Tenemos la suerte de vivir en un mundo enorme, con miles de culturas y religiones, no permitamos que unos cuantos desaprensivos enmascarados de fervientes religiosos minen nuestra libertad de credo y opinión. Menos aun nuestro privilegio de reírnos de nosotros mismos.

One thought on “Libertad de credo y opinión: Tres rombos, punto cero.”

  1. Muchas gracias por seguirme, y bienvenido a la comunidad wordpress Las noches en Vela. Estoy deseoso de poder leer tus publicaciones, seguro serán lecturas más que interesantes y referentes a nivel literario. Un abrazo enorme.

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