El perdedor

Sé que en el tambor tan solo queda una bala,

he llegado a este pueblo intentando hacer el bien,

el maldito camarero me ha negado su posada,

cuando acabe esta botella me haré un traje con él.

Las mujeres del prostíbulo se han reido en mis narices,

y a decir verdad no mienten al llamarme perdedor,

pues mi sucia alma ardió mientras hervía  el alambique,

y mi mujer se fué con otro que le daba más calor.

He robado dos caballos y me he largado sin pensarlo,

solo tengo una bala y me persiguen más de cien,

hoy lamento haber vendido hace tiempo mi alma al diablo,

tras volarme la cabeza ha empezado a llover.

Published by: Juan Codorníu

Escritor, pensador, crítico. Alma que no entiende pertenecer a un lugar concreto, pero activo partícipe en todo lugar. Creador, orador, rebelde. Ser reaccionario ilustrado en la ignorancia, del saber que todavía tiene una vida por aprender.

Categories PoesíaDeja un comentario

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